sábado, 31 de julio de 2010

San Ignacio Guazú Misiones Paraguay, cuna del fútbol mundial.


Hoy 31 de Julio de 2010 estamos reunidos en un acontecimiento histórico donde estamos reconociendo los logros y las glorias de nuestro balompíe. Es una fecha histórica, porque además de recordar a nuestro Santo Patrono, me pidieron la difícil tarea de argumentar científicamente nuestra postura categórica, concreta, sin temor a equívocos: que el fútbol se inventó en las Reducciones Jesuíticas y específicamente acá, en nuestra tierra, en nuestra comarca, en nuestra ciudad: San Ignacio Guazú Misiones, República del Paraguay.

Y partimos de esta verdad histórica al que hemos arribado por una serie de fundamentos que daré a conocer a continuación:

San Ignacio Guazú Misiones, República del Paraguay es la cuna del fútbol mundial. Así lo respaldan argumentos serios, indiscutibles, válidos, responsables, con fuentes identificables plenamente, como documentos bibliográficos, pruebas testimoniales y acontecimientos que hasta la fecha nos llevan a la misma conclusión: el deporte de dominar el balón con las piernas lo inventaron y practicaron los indígenas guaraníes en las Reducciones Jesuíticas, cuya capital es San Ignacio Guazú Misiones, la primera ciudad jesuítica del Río de la Plata.

En San Ignacio Guazú Misiones Paraguay se inventó el fútbol porque así lo dice el Padre Joaquín Peramás, oriundo de Cataluña España, quien vivió mucho tiempo en las Reducciones y después fuera expulsado del Paraguay, publicando sus memorias en los libros que vamos a mencionar en éste argumento.

En nuestra ciudad, se inventó el fútbol porque así lo dice el Vaticano, en su periódico L Observatore Romano, edición del pasado viernes 11 de junio en su página 5, que transcribe otras fuentes históricas que son suficientemente certeras y válidas. La publicación de L Obervatore Romano es la voz oficial de la máxima autoridad de la Iglesia Católica: el Vaticano, lo que vale decir, el Papa.

El padre Joaquín Peramás, afirma que éste mismo espacio donde hoy estamos reunidos, en éste mismo lugar, hace más de cuatrocientos años era sede de éste juego del balón con las piernas. Éste espacio, que actualmente ocupa la Manzana Principal de la actual Iglesia de San Ignacio Guazú Misiones, ubicado entre las calles San Roque, Iturbe, Marcial de Lorenzana y Cerro Corá del Barrio San Roque de ésta ciudad.

Documentos de la época y la página oficial de los jesuitas hoy en Paraguay, describen que el acontecimiento se producía generalmente luego de la misa y de acuerdo a las habilidades de uno u otro integrante del bando en juego se producía el jolgorio de sus seguidores.

San Ignacio Guazú Misiones Paraguay pasó a la historia universal como el sitio, donde hace siglos ya se practicaba el deporte de la pelota con las piernas y no con las manos, característica esencial de esto que llamamos: fútbol.

San Ignacio es el lugar donde se inventó el fútbol, porque así lo afirma el italiano Gianpaolo Romanato.

Su obra: “Los guaraníes inventaron el fútbol”. En ella, Gianpaolo Romanato sostiene que el fútbol nació en el siglo XVII, en el territorio que hoy conocemos como Paraguay y específicamente en San Ignacio Guazu Misiones. Es decir, en nuestra comarca.



Pero, volvamos a José Manuel Peramás. Él fue uno como nosotros. Es decir, vivió en nuestra ciudad. No se basa en testimonios de terceros que pueden ser distorsionados. Narra su vivencia, su experiencia, su andar por el mundo jesuítico guaraní, es decir, es un testigo privilegiado de ésta teoría.

En 1793 publica «De vita et moribus tredecim virorum paraguaycorum», y en ella señala claramente cuanto sigue, refiriéndose a los indígenas guaraníes y al fútbol en particular: “Solían también jugar con un balón, que, aun siendo de goma llena, era tan ligero y rápido que, en una vez que lo golpeaban, seguía rebotando algún tiempo, sin pararse, impulsado por su propio peso. No lanzaban la pelota con la mano, como nosotros, sino con la parte superior del pie desnudo, pasándola y recibiéndola con gran agilidad y precisión”.

Pero sigamos con los argumentos, sigamos probando nuestra verdad. La misma verdad que se nos fue negada por mucho tiempo y que ahora llegó, aquí está, permanece entre nosotros y no irá jamás porque las generaciones futuras, porque nuestros maestros, nuestros educadores, nuestros jóvenes y niños estudiantes lo sostendrán por los siglos de los siglos. Y ésta batalla la vamos a ganar en las aulas de nuestras escuelas, colegios y universidades.

En San Ignacio Guazú Misiones Paraguay se inventó el fútbol, porque así lo dice el padre Rui de Montoya al describir la ocupación en momentos de ocio de los indígenas en las Reducciones Jesuíticas.

Afirma Montoya: “El teatro también era una ocupación importante, el primer drama representado por los indígenas fue una pieza antiesclavista compuesta por un jesuita, pero, sobre todo a los hombres les gustaba el juego de la pelota, el fútbol en particular. Todos iban vestidos de la misma manera, los adultos recibían ropa una vez por año y los niños dos. Los hombres llevaban bombachas amplias como los españoles y por encima un poncho blanco. No usaban medias ni zapatos”.

Y si la publicación del Vaticano, la obra de Peramás, el testimonio del Padre Antonio Ruiz de Montoya no fueran suficientes, podemos traer a colación la excelente obra del Padre Bartomeu Melía.

Ya en 1999, hace 11 años y específicamente en la edición del 5 y 6 de Junio de dicho año, en el Suplemento Cultural “El Correo Semanal” del Diario Ultima Hora de Asunción Paraguay, el brillante religioso en un reportaje titulado “Fútbol guaraní: de la pre historia a la Historia” con la fuerza impuesta por la verdad decía en forma categórica:

“A fines del siglo XVIII, en Italia, España, Portugal y Francia nadie conocía todavía ese deporte, y fueron los misioneros jesuitas los que lo hicieron conocer como novedad y curiosidad increíbles. Sí, los Guaraníes jugaban un juego de pelota con los pies”.

Y Melía también recurría a otra obra histórica. A un libro del padre jesuita José Cardiel, quien en su obra: Las Misiones del Paraguay, publicado en Madrid, en el año 1889, pero cuyo manuscrito original era de 1771. Pág. 135 decía: "Después de la misa se reparten las faenas de toda la semana, y se van a comer y a jugar a la pelota, que es casi su único juego. Pero no la juegan como los españoles: no la tiran y revuelven con la mano. Al sacar, tiran la pelota un poco en alto, y la arrojan con el empeine del pie del mismo modo que nosotros con la mano: y al volverla los contrarios lo hacen también con el pie: lo demás es falta. Su pelota es de cierta goma, que salta mucho más que nuestras pelotas. Júntense muchos a este juego y ponen sus apuestas de una y otra parte..."

El escrito de Cardiel supone que no solo inventaron el fútbol los guaraníes, sino que también impusieron las primeras reglas al fútbol. “Todo lo demás es falta”¸ es la frase que prueba que también los guaraníes de las reducciones jesuíticas tenían ciertas reglas en la práctica del fútbol.


La obra “El tesoro de la lengua guaraní” del padre Antonio Ruiz de Montoya fue impreso en 1639. En ella claramente se identifica la materia prima del cual se elaboraba la pelota. El elemento indispensable para la práctica del fútbol y que la creatividad de los deportistas hoy hace que le demos tantas denominaciones, como el balón, la pelota, el esférico, la redonda, etc.

Los indígenas a la materia prima del cual se hacía la pelota lo llamaban el Mangaí. Era el árbol que daba los nervios a la pelota. Su fruta se llamaba Manga´a. Y por su parte, el mangaysy era la resina del cual se elaboraba la pelota para la práctica del fútbol.

Por eso a la pelota para jugar lo llamaban “manga”. Eso lo confirma el Diccionario de Antonio Ruiz de Montoya publicado en 1640, a escasas tres décadas del inicio de las Reducciones en San Ignacio Guazú Misiones. Al “peloteo” lo llamaban en guaraní ambojevyjevy manga imombóka; ambojoapy manga guiñemboharáita, que traducido será “devuelvo la pelota al que la pateó”; “complemento el juego de la pelota”.

Al pase, a la jugada que habilitaba al compañero, a la pared perfecta o simplemente al traslado de la pelota lo llamaban: amombo mangaysy.

Los lingüistas aceptan hoy que Montoya recoge fundamentalmente las palabras del guaraní tal como se decían en el tiempo prehistórico. Las palabras relativas al juego de pelota no las ha inventado él. Los Guaraníes, antes de conocer a los españoles o cualquier otro conquistador, ya "peloteaban", es decir, jugaban pasando la pelota de uno a otro con el pie y la chutaban haciéndola botar. La pelota era hecha con el látex del árbol mangai.

Meliá también se refiere a Peramás. Y lo dice en estos términos: “Todavía encuentro otro testimonio del fútbol guaraní, curioso y revelador. El padre Josep Manuel Peramás, también jesuita y también exiliado en Italia después de expulsado del Paraguay, lo describe en 1793 nada menos que en latín. En castellano sería así:

"Los Guaraníes jugaban también a la pelota, una pelota de goma compacta, tan botadora y ligera, que recibido un primer impulso, sigue dando botes por mucho tiempo sin pararse y sin conocer pausa ni descanso, repitiendo al caer por su propio peso los grandes saltos. Los Guaraníes no juegan a la pelota como nosotros con la mano, sino que la envían y la vuelven a recibir con la parte superior del pie descalzo con gran rapidez y mucha destreza." (José Manuel Peramàs, Platón y los Guaraníes. Asunción, CEPAG, 2004, p. 97.)

Meliá incluso da una versión en guaraní de este texto con palabras de uso común en tiempo de las Misiones jesuíticas, pero que el paraguayo de hoy ha de entender fácilmente.

"Oñembosarái hikuái avei manga atã mangaysy guiguápe, opopo, ivevúi ha ipya'évape, ha oñemombo rire, opopo popónte gueteri ohóvo yvate yvateve ijeheguíntema, opyta'yre ha opytu'u'yre. Guarani kuéra noñembosaráiri mangáre ipópe ojapo háicha español kuéra; ha'e kuéra katu pynandi ombojevyjevy ipy apépe omombóvo, tagy pópe ojavy'yre omondo haguã itépe."

En conclusión: Desde 1639 está documentado que hay entre los Guaraníes un juego de pelota con el pie, palabras que no se inventaron en ese momento, sino que remontan a usos prehistóricos.

En 1777 tenemos una descripción del fútbol guaraní, deporte dominguero por excelencia en las plazas de los pueblos misioneros, pero juego todavía desconocido e inédito en las naciones europeas. Y en 1793 tenemos otra descripción semejante, incluso más expresiva y viva.

Los jesuitas expulsados del Paraguay divulgaron la noticia de que los indios Guaraníes de los pueblos misioneros, entre otras destrezas, como las de ser buenos guerreros y artesanos, eran también excelentes "futbolistas", afirma en otro momento Meliá.

Este mismo sacerdote, en la publicación de referencia se pregunta: ¿Deberían ser reconocidos los Guaraníes como los inventores del fútbol, es decir, del juego de pelota con el pie, con reglas y faltas, con ganadores y perdedores?. El religioso recuerda algunos datos.


Nos enseña que lo que hoy conocemos como fútbol se empezó a jugar en los colegios ingleses a partir del siglo XVII, pero la primera reglamentación sería la de Cambridge, en 1846, y la primera Football Association (FA), de Londres, sólo apareció en 1863 (254 años después de la Fundación de San Ignacio Guazú Misiones Paraguay). La FIFA se creó en París, en 1904. Todas, pues, fechas más recientes que las que documentan el fútbol de los Guaraníes.

Y aunque en su obra, Melía termina diciendo que “La conclusión ya la dejo a los hinchas y aficionados”; nosotros más que nunca por el sentido de pertenencia y por éstas documentaciones históricas llegamos a la conclusión respaldados por todos éstos argumentos: el fútbol lo inventaron los guaraníes y en nuestra ciudad: San Ignacio Guazú Misiones Paraguay.

Otra fuente, encontramos en Italia. En la página del Movimiento Juvenil Saleciano de Sicilia. En www.mgssicilia.it, alude a las hipótesis sobre los orígenes del deporte que hoy mantiene la atención del público y en un pasaje afirma que en la América precolombina se practicaba el balón con las piernas y específicamente por los guaraníes. “Utilizaban un balón muy similar al que se hace hoy en las canchas mundialistas ya en el siglo XVII”, señala dicha página.

La Universidad Católica de Córdoba, en la obra el “Diario del destierro”, reeditado en 2008, señala que nuestra tesis defendida hoy en éste lugar histórico, es un clásico bien conocido por los estudiosos de la historia de la Compañía de Jesús.

El Lic. Walter González, joven investigador ignaciano tiene una obra inédita acerca de la historia del fútbol local. El mismo sostiene que algunos indígenas guaraníes en las primeras décadas del Siglo XVII fueron llevados a España por unos Jesuítas y que en una concurrida plaza de toros exhibieron sus habilidades con el deporte de la pelota. Entre los asistentes se encontraba un Embajador Inglés y el mismo habría llevado la idea en Gran Bretaña.

Cuenta González que éste mismo diplomático, dio una charla en una Universidad de su país y que comenzaron a reglamentar el juego poniéndola más reglas que las manejadas por los guaraníes. Fueron puliendo el deporte porque en principio se confundía con el rugby. Los que estuvieron de acuerdo se quedaron con lo que hoy conocemos como el fútbol y los que disentían fueron a practicar el otro deporte: el rugby.

Ahora quiero referirme por única y última vez, a la LA CONFUSIÓN ENTRE SAN IGNACIO MINÍ y SAN IGNACIO GUAZÚ.

Quiero afirmar, que la publicación del diario “L Observatore Romano” traía un dato impreciso: afirmaba que fue en San Ignacio “Miní” que se inventó el fútbol. Sin embargo, dicho dato es impreciso, ya que en primer lugar, San Ignacio Miní fue una ciudad fundada un siglo después de San Ignacio Guazú de donde partió el contingente de jesuitas para fundar otras Reducciones similares a la experiencia ignaciana. Además, la “Miní” fue sumamente andariega y recién aproximadamente un siglo después se afincó definitivamente en el lugar donde se encuentra actualmente.

En efecto, San Ignacio Miní Argentina, fue fundada primeramente en la zona del Guairá actual territorio paraguayo. Luego se trasladó hacia la actual zona cercana a Yabebyry para finalmente afincarse en la Ubicación actual: Departamento Candelaria-Provincia de Misiones-Argentina-Latitud S 27° 20' - Longitud O 55° 32' y se ubica a 50 km. de Posadas, 2.500 metros de la Ruta Nacional 12

Los propios datos históricos oficiales de la página web del portal Provincial de Misiones Argentina, dan cuenta que recién en 1696 después de algunos asientos provisionales, se establece donde hoy se encuentra. Y la verdad se consigue con una simple fórmula matemática: la resta. Si San Ignacio Guazú Misiones Paraguay fue fundada en 1609 y San Ignacio Miní Argentina fue asentada en el lugar donde hoy se encuentra recién en 1696, han pasado 87 años entre ambas fundaciones.

Ante estos datos históricos, se pueden hacer comparaciones muy lógicas y objetivas. San Ignacio Guazú Misiones Paraguay, fue fundada en 1609. La “Miní” fue fundada 87 años después, aproximadamente un siglo después de la primera fundación, por lo tanto, en cerca de nueve décadas es lógico que la recreación con las piernas en el juego de la pelota, primeramente se practicó en la “Cuna de Pueblos Jesuíticos”, nuestra ciudad: San Ignacio Guazú Misiones Paraguay.

La “Guazú” fue la sede de la primera experiencia jesuítica en el mundo. De acá partieron los religiosos jesuitas con la misión de fundar otros pueblos como Santa Rosa (1698), Santa María (1637), Santiago (1615), San Cosme y Damián (1632) e incluso Itapúa (hoy Encarnación en 1615). En total fueron 30 pueblos que hasta hoy testimonian la brillante experiencia de los jesuitas. Ahí están además de los ya citados: Yapeyu, La Cruz, Santo Tomé, San Borja, San Nicolás, San Lorenzo, San Miguel, San Juan, Santo Angel, Apóstoles, Concepción, San Javier, Martiries, San José, San Carlos, Candelaria, Santa Ana, Loreto, San Ignacio Miní, Corphus, Jesús y finalmente Trinidad.

En definitiva, para aclarar la confusión, el deporte de la pelota con las piernas, el juego del manga, se creó por los indígenas, mucho antes incluso que la presencia de los jesuitas, en San Ignacio Guazú Misiones Paraguay.

Finalmente, hoy, en ésta fecha histórica, un grupo de ciudadanos ignacianos queremos dejar constancia en primer lugar ante nuestro Supremo Creador Dios, ante nuestras autoridades, ante nuestros héroes presentes, ante nuestros campeones nacionales e internacionales, ante quienes se han convertido en embajadores de nuestro suelo en tierras lejanas, ante nuestros padres, hermanos, madres, esposas e hijos, ante propios y extraños, que el fútbol según todo lo defendido por estos argumentos fue inventado en éste recinto por nuestros antepasados y que dicha genialidad la vamos a defender con nuestro sentido de pertenencia, con nuestras más firmes convicciones y vamos a realizar todas las tareas necesarias para el efecto, debiendo una vez más ratificamos nuestras aulas pedagógicas ser los soportes para defender esto que es auténticamente nuestro.

Por ello, hoy 31 de Julio de 2010, en homenaje a quienes inventaron éste deporte que tanto nos apasiona, solicitamos que así como nos denominan: la capital del barrocho hispano guaraní, también agreguemos que San Ignacio Guazú Misiones Paraguay es la cuna del fútbol mundial. Obrado así, será justicia.

Buenas tardes.