lunes, 30 de abril de 2012

Libro: "Yamila: la diosa morena del Ytororó". Link de descarga.

Este es el libro en homenaje a mi hermana. Como la edición se agotó facilitamos un link para bajar la edición electrónica del mismo. Este es el link de descarga:
https://skydrive.live.com/?cid=3DE5DF23A4E0F01A&id=3DE5DF23A4E0F01A!105#cid=3DE5DF23A4E0F01A&id=3DE5DF23A4E0F01A!108

miércoles, 25 de abril de 2012

Charla en Santa Rosa Misiones. "El aporte de los hijos de Misiones en la historia de la patria".

Fue una noche única. Sensacional. Ni el diluvio pudo contener el éxito de la actividad. El local del Centro de Cultura y Turismo se abarrotó de personas. Un diálogo ameno, cordial con los asistentes. En el marco de los "miércoles culturales" de la Cooperativa Universitaria. Ahí estuvimos y éste fue el contenido de nuestra disertación.

Cuando desde dos siglos y un año de distancia analizamos los acontecimientos ocurridos durante aquellas históricas jornadas del 14 y 15 de mayo de 1811 indefectiblemente debemos acudir a las fuentes que puedan proyectarnos hacia esos días donde la patria que se concibió mucho tiempo antes, definitivamente naciera para que hoy nos reunamos y reflexionemos sobre el suceso.

Y dicha proyección aumenta cuando lo analizamos desde la perspectiva del sitio geográfico donde nos encontramos. Y resulta así, porque desde las históricas Misiones Jesuíticas el pensamiento libre, la soberanía de la zona y el respeto a la identidad cultural de las autóctonas poblaciones indudablemente constituyen un hito que no puede pasar desapercibido a cualquier estudioso de la historia.

Es así que la Independencia del Paraguay se produce exactamente dos siglos después que las Misiones Jesuíticas se hayan iniciado como un admirable y asombroso sistema que partiendo desde San Ignacio GuaZú, siguió con Santa María, sigue intacta con testimonios materiales como la histórica Acera Jesuítica de Santa Rosa Misiones. Nos referimos a la misma civilización que a la luz de los años se ha diseminado en territorio que hoy forma parte de tres países del Mercosur.

Fueron treinta pueblos donde se avizoró este fenómeno histórico cultural y donde los indígenas sin perder su identidad se unieron a la labor pastoral de los jesuitas para sentar las bases de las generaciones actuales donde pertenecer a este territorio además de constituir un motivo de orgullo con la rica historia es un compromiso.

Por ello. Los sucesos ocurridos en Asunción el 14 y 15 de mayo de 1811 no sorprendió a la población misionera de aquel tiempo. Es que dos siglos antes se plantaron las semillas de un pensamiento propio y que se proyectó a lo largo del tiempo. Es igualmente por dicha razón, que hoy a cuatro siglos y tres años de distancia, tampoco nos vemos sorprendidos por acontecimientos que se relacionan con el sentido de pertenencia a la historia de nuestros pueblos.

Y esa línea de razonamiento indefectiblemente debemos desarrollar cuando hablamos de la Independencia de la República del Paraguay estando apostados en tierras misioneras, sin que signifique ningún regionalismo ciego o fanatismo provocado por intereses oscuros, sino la real comprensión de los sucesos ocurridos en ese rico ayer.

Es que el pensamiento también coincide con los padres de nuestra patria chica. O acaso Marcial de Lorenzana, Arapysandú, el Padre Jacobo Ranzonier y tantos otros nombres no soñaban con una patria liberada  de la opresión o de los esclavizantes sistemas de encomienda, yanaconazgo y la mita al que habitualmente se refieren los estudiosos de la historia de Latinoamérica. Ninguno de ellos fue practicado en las Misiones Jesuíticas. Es decir, nuestra gente, nuestro pueblo, dentro del sistema en que vivían, tenían cierta libertad y soberanía, lo cual significa que podían hacer su vida.

¿O en nuestra zona se produjo el mismo fenómeno que en Perú cuando Tupac Amaru luego de ser apresado, engañado, torturado, fue vilmente asesinado frente al estupor de su pueblo y de su gente?. Ello no ocurrió en nuestra zona. Ello era imposible que sucediera en Misiones, gracias a la visión de verdaderos estadistas de nuestros caciques y la identificación con la causa indígena de parte de los jesuitas.

Identificación que le costó caro a la orden religiosa, ya que en 1767 tuvieron que retirarse del país por su expulsión ordenada por Carlos III  quien el 27 de febrero de 1767, firmó la orden de expulsión de los jesuitas de todos los dominios de España y la confiscación de sus bienes.

Y Misiones es cierto, quedó huérfana, pero nuestros valientes abuelos y bis abuelos tomaron la posta. No les asustó el desafío. Eran conscientes que la historia debía continuar y ellos los convocados a esa selección de hombres y mujeres que debían comenzar a escribirlo.

Y es así, que a solo 44 años de aquella expulsión, se producía a 250 kms. de distancia, es decir en Asunción, el grito libertario de los padres de la patria.

Misiones se mantenía en pie. Inalterable. Gallarda. Aportando sus hijos a la historia grande del nacimiento del Paraguay. Nuestro representante se llamaba, José Agustín Molas. Sí. El mismo. El a 20 kms. de este punto donde nos encontramos comenzó su rica labor pastoral para proyectarse y ser junto a Fernando de la Mora uno de los líderes intelectuales de la gesta patria y el asesor de uno de los hombres más brillantes que la patria diera hasta la fecha: Gaspar Rodríguez de Francia.

Nació en 1787, dos décadas después de la expulsión de los jesuitas. Hijo de Don Pedro José Molas y Doña Úrsula de la Costa. Formado en el Colegio Seminario de San Carlos. Ordenado sacerdote en Asunción. Fue capellán de las fuerzas que enfrentaron a las tropas argentinas comandadas por Manuel Belgrano. Sirvió ejemplarmente auxiliando a los heridos y hasta tomó las armas cuando la situación lo requirió. Son conocidas las conversaciones que Molas mantuvo con Belgrano luego del armisticio del 10 de marzo de 1811. Allí expuso con claridad la posición paraguaya. Después de la revolución del año 1811 fue designado capellán del ejército paraguayo.

A éste misionero, mariense como tantos otros, se debe la separación del Gobernador Bernardo de Velasco del gobierno y la nómina de una Junta presidida por Fulgencio Yegros e integrada por Rodríguez de Francia, Fernando de la Mora, Francisco Xavier Bogarín, y Pedro Juan Caballero. Amigo íntimo del Dr. Rodríguez de Francia apoyó su asunción como Dictador Temporal. Sin embargo en el año 1816, se opuso a su designación como Dictador Perpetuo calificando la fórmula de “Monarquía con mascara republicana”.

El Dr. Rodríguez de Francia no lo perdonó por tal declaración y le persiguió durante largo tiempo hasta llegar incluso a involucrarlo en un caso de homicidio y apresarlo.

En la prisión, Molas escribió una obra interesante “Descripción Histórica de la Antigua Provincia del Paraguay”, obra de mérito excepcional y además realizó tradujo obras francesas.

A la muerte del Dictador Rodríguez de Francia en el año 1840, Molas salió de prisión y vivió cuatro años más. Algunos historiadores señalan que paso sus últimos años en Caapucú, mientras que otros indican a la ciudad de Pilar como su hogar final.

Misiones siempre fue un lugar estratégico en la historia de la patria en el sur del Paraguay. La ausencia de Fulgencio Yegros en los momentos cruciales del 14 y 15 de mayo se debía justamente a su condición de Tte. Gobernador de estas tierras.

Es ahí donde se produce el contacto, la identificación, el protagonismo de Yegros con nuestro rico ayer. Y es que 2 meses y cinco días antes de los hechos conocidos, es decir el 9 de marzo de 1811 asume tal funciones.

En efecto, al ser contenido el avance de las tropas de Belgrano en Tacuary en un episodio poco conocido por la historia oficial y que muchas veces inclusive se ignora en las aulas, Fulgencio Yegros asumió el poder en nuestras tierras.

Según Margarita Durán terminada la batalla de Paraguarí, Velasco organizó la persecución al enemigo, para lo cual nombró como comandante de avanzada a Fulgencio Yegros; este debía “pisarle los talones a Belgrano”. Se sumaron luego, Antonio Tomás Yegros, con su compañía de cuarteleros; Blas José de Rojas Aranda, con su infantería, y el capitán Vicente Antonio Matiauda, pariente de los Yegros y tatarabuelo del dictador Alfredo Stroessner Matiauda, con las milicias de Yuty, Cangó y Bobí (San Pedro del Paraná y General Artigas, respectivamente).   

Resumiendo hoy con el paso de los años se puede afirmar con certeza que la revolución del 14 de mayo de 1811 resultó ser el corolario de una conspiración gestada en las carpas de la oficialidad paraguaya, triunfadora como queda dicho, en las batallas de Paraguarí y Tacuary, tan cercanas al sentimiento misionero.

Por haber sido uno de nuestros primeros defensores militares, el primero Teniente Gobernador del Paraguay en las Misiones, aún dos meses antes de la gesta liberadora, por haber luchado a favor de la causa nacional y convertirse en uno de los héroes de la patria en la Independencia, Fulgencio Yegros también forma parte de la rica historia del departamento de Misiones porque quizás la tranquilidad de nuestras verdes praderas y la apertura de nuestras solidarias tranqueras lo hayan inspirado en sus sueños patrios.

Y no fueron estos dos únicos hombres y nombres que Misiones aportó al nacimiento del Paraguay. A la independencia del yugo español. A las corrientes intelectuales de aquel tiempo y de hoy.

El tránsito de la vida histórica de la patria, siguió su rumbo y es así que nuestros barrios populares que son el corazón de la patria, con sus calles muchas veces polvorientas y los anónimos rostros de los compatriotas continuaron erigiéndose en los mudos testigos del paso de generaciones que fueron dejando sus huellas hasta ser protagonistas de este tiempo de reflexión y renovación del compromiso con la patria.

Y corresponde a todos los sectores, a las organizaciones sociales, a las cooperativas y principalmente a La Academia, lo cual es decir, a los educadores replantear nuestra tarea, de manera a descubrir y re descubrir los temas relacionados con nuestra vocación.

Los dos siglos y dos años de existencia del Paraguay, no nos puede sorprender con la espantosa quietud de un pueblo sin perspectivas y mucho menos desde el segmento del cual se esperan las transformaciones positivas de la sociedad actual.

Somos los seres humanos los que construimos la historia (de forma consciente o inconsciente) y también somos los más afectados por la misma. Por ello, con la fuerza de nuestras convicciones, hoy nuevamente afirmamos y sostenemos que “se PUEDE enseñar con entusiasmo y compromiso”, como también se debe ejercer el oficio docente contribuyendo fuertemente a la construcción de un Paraguay mejor.

Es el punto de partida, de este tren imaginario que desea llegar a un puerto preciso y  no imaginario. Una sociedad con perspectivas, sanamente orgulloso de su pasado, consustanciado con su presente y comprometido con su futuro. Los misioneros debemos esforzarnos en nuestro trato mutuo y fundamentalmente en los espacios sociales a recrear, debatir e incluso discutir ideas.

Las mismas ideas que están relacionadas con el pensar y sentir de quienes proyectaron y diseñaron la patria. Relacionarlos con nuestra realidad social, ya que ella es la materia prima para seguir avanzando.

Eso soñaron nuestros héroes. Quizás con las limitaciones de aquel tiempo, pero hoy la lucha debe ser por la independencia de criterio, la independencia de pensamiento, no ser víctimas de esta agresiva campaña incluso mediática donde pretenden uniformizar el pensamiento y coartar nuestra independencia.

Ser independientes igualmente significa ser ciudadanos. Dejar de ser una masa inerte y amorfa para comenzar a construir ciudadanía. Es el camino para construir dos siglos y dos años después una República democrática, inclusiva, solidaria y hospitalaria, sustentado en sus cimientos en aquellos sueños y esperanzas de los forjadores de nuestro pueblo, nuestra identidad cultural y la manera en que se sistematiza toda la corriente del pensamiento paraguayo.

Es por ello, que deseo ratificar el compromiso de los gremios con la sociedad y la patria. En este caso de la Cooperativa Universitaria que no pudo tener mejor decisión que propiciar éste tipo de actividades académicas, culturales e históricas. A medida que se enfatice en la organización de éste tipo de encuentros, vamos ir construyendo ciudadanía sustentada y afirmada en la base del libre pensamiento. Esa es una de las claves. Y que sirva éste evento para enarbolar las banderas de lucha por la dignidad de toda la sociedad paraguaya en base a lo que hemos sido, somos hoy y seremos mañana.

Es absolutamente prioritario e impostergable vincular la enseñanza con la vida cotidiana. Debemos descubrir nuestro entorno y descubrirnos a nosotros mismos. No es una simple operación matemática que lleva a la exactitud. Su valor justamente radica en su complejidad. Debemos vivir la educación como observación y aprendizaje de la vida.

El derecho de aprender nuestra historia, debe tener directo correlato en la articulación entre el aprendizaje en aula de los contenidos curriculares y los datos de la realidad que POR DERECHO y POR DEBER los alumnos debieran manejar.  Esa articulación debe darse porque la enseñanza media y su importancia como oportunidad irrepetible para el educando, es también una oportunidad única para la comprensión de las realidades sociales propias-regionales y cotidianas.

No podemos negar a nuestros jóvenes un crecimiento intelectual mediante la sensibilización y si es posible concienciación, del medio en el que está inserto en su carácter del SUJETO SOCIAL, componente esencial para la CONSTRUCCIÓN DE CIUDADANÍA…

Ese era el sueño de nuestros héroes de la independencia patria. Ese era el sueño de los padres de Misiones hace cuatro siglos y dos años de historia. La misma historia que luego de que el Paraguay naciera siguieron impulsando héroes militares y civiles, tales como el único misionero que ha llegado a la Presidencia del Paraguay hasta la fecha como el florideño Luis Alberto Riart Vera o su compueblano Miguel Acevedo Llanes, el padre del caricaturismo paraguayo.

El mismo sueño que impulsaron los sanmiguelinos Guillermo Molinas Rolón y Oscar Creyd Abelenda, entre otros de la capital de la lana.

O los que desde San Juan comenzaron a sembrar toda su historia y legado de paraguayidad, hombres y nombres como Agustín Pío Barrios, Pastor Bogarín Argaña y tantos ilustres que la capital departamental dio a la patria.


Es que Misiones en estos años no quedó dormido en el letargo y sus hijos en la quietud de los que se desentienden. Así San Ignacio GuaZú y las demás tres ciudades jesuíticas como Santa María, Santa Rosa y Santiago también aportaron lo suyo. Y no precisamente desde 1811, sino desde mucho tiempo antes.

Ayolas Misiones que siendo la sede de la hidroeléctrica más grande en infraestructura en gran parte del mundo, o la histórica y aislada Yabebyry que con Juanita Pesoa y Rafael Barrett también instalaron su nombre en el desarrollo de la patria.

En definitiva los nacidos en esta tierra tenemos el peso del compromiso de nuestra historia. La misma historia que partiendo desde hace cuatro siglos y dos años de existencia apellidos como Lorenzana, Arapysandú, Choo, Pana, Mbirichua, Tañara, Ranzonier, Padre Manuel  Berthod y tantos otros iniciaron el proceso histórico que hoy seguimos.

O quienes estuvieron en el nacimiento de la patria, donde ya resuenan los nombres de José Agustín Molas, Fulgencio Yegros que siendo Tte. Gobernador de estas tierras formó parte del grito libertario.

O cuando la patria, desde los humedales del Ñeembucú hasta la masacre de Cerro Corá acompañó al Mariscal Francisco Solano López y en las fuerzas paraguayas contaba con nacidos en Misiones, como el Santiagueño Comandante Alejo Ramírez o los ignacianos Eduardo Ramírez y María del Socorro Palacios y Toribia Acosta quienes formaban parte de la Escolta de Madama Lynch.

Es por ello que el compromiso con la independencia del Paraguay se renueva. Dia a dia. En cada uno de nuestros actos cotidianos. Es ahí donde se prueba nuestro sentido de pertenencia al país y a la región. Es ahí donde nos autoevaluamos en cada una de las acciones de las cuales somos protagonistas.

Y ese sentido de pertenencia es identificarse con el país liberado, pero sin renunciar a nuestro rico pasado. Es una cuestión de honor. El grato honor de formar parte de la historia de las Misiones del Paraguay. Buenas noches.



sábado, 21 de abril de 2012

Penúltimo ilustre de nuestra obra: "Don Miancho Ramírez". Santa Rosa Misiones.


98-       Aureliano “Miancho” Ramírez. Santa Rosa. La profundidad de nuestro departamento hace que se refugien en sus parajes y a la vera de sus arroyos verdaderos héroes anónimos del Paraguay. El testimonio de vida de los mismos resulta la prueba más viva que el país fue levantado por el coraje y la valentía de nuestros patriarcas que aún cuando en las lejanas décadas del siglo pasado no tenían a su disposición los medios materiales de las generaciones actuales.
Aún así, la visión de los mismos es asombrosa, complementándose perfectamente al tiempo actual. Uno de ellos en Don Miancho, el patriarca de una decena de hijos a quienes no solamente formó y varios de sus integrantes son referentes importantes en la sociedad donde viven, sino que aún hoy se desprende de sus tierras para permitir la construcción de Facultades en su terreno, en un vivo ejemplo de su compromiso con su pueblo y su gente.
Aquel humilde hombre nacido en el lejano 24 de marzo de 1942 en Santa Rosa Misiones hace unos días cumplió 90 años y recibió el homenaje de toda la comunidad universitaria de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNA asentada en lo que hasta hace unas décadas atrás eran sus tierras y que gentilmente transfirió para la formación de Ingenieros Agrónomos en esta parte del país.
Melchora Ramírez y Benedicto Acevedo fueron quienes le concibieron. El ilustre tiene cinco hermanos, cuatro varones y una mujer de los cuales dos ya partieron a la eternidad. Pedro Ramírez, Angel Fernández hermano de madre ya fallecido, Atilio Ramírez también fallecido, Juan Ramírez y Candelaria Ramírez.
Aunque es un autodidacta y un profundo conocedor de las faenas del agro, ingresó al sistema educativo en la Escuela de San Juan Berchmans, a partir de 1929. Allí cursó el primer grado, continuando a partir de 1935 en la Escuela República Argentina de Encarnación donde cursó el primer periodo superior. Contaba con 13 años y tres años antes su familia decidió radicarse en la capital de Itapúa.
Cuando los clarines de la guerra sonaron, era aún adolescente pero veía como su tío con quien trabajaba en los yerbales de Itapúa, les dejaba para ir a defender al país amenazado.
Eran tiempos donde el hombre al llegar a los 17 debía ir al cuartel. El Servicio Militar Obligatorio era una regla de oro que se cumplía y nuestro ilustre tuvo que volver a Misiones para ingresar como soldado en la entonces 3ra. Región Militar de San Juan Bautista de las Misiones, actualmente 2da. División de Caballería, donde desempeñó la función de guardia cárcel entre los años 1939 y 1940.
Al año siguiente es decir en 1942  y teniendo 19 años de edad se unió en matrimonio con Francisca Aurora Villalba con quien tuvo diez hijos, de los cuales fallecieron tres. La lista de sus hijos integra Constancia Celina Ramírez Villalba fallecido por muerte natural hace cuatro años, Diego Ramírez fallecido a los 45 años por muerte cerebral, Patrocinia Ramírez, Edgardo, Gladys Concepción, Hortensia, Juan Bautista, Eladio Javier, Lucía Adoración y María Teresa.
Hasta el momento de escribir estas líneas, el ilustre se mantenía lúcido. Así, en el testimonio para el homenaje del que fue galardonado comentaba que su rutina se inicia a las 04:00 hs. del cual toma cinco o seis sorbos para salvar el vicio, ya que luego de la desaparición de su esposa no pierde tanto tiempo en eso, ya que partir hacia la chacra es su mejor motivación para seguir construyendo el progreso del país.
Con una conducta personal ejemplar, se destaca que a los 90 años seguía labrando la tierra, se acuesta temprano y tiene una trayectoria de vida en la agricultura que pasa por la siembra de arroz, soja, trigo, apicultura, etc. Hombre voluntarioso, un verdadero ejemplo para la generación actual.
Originariamente su propiedad contaba con 38 has., de los cuales solo le queda cinco, ya que en su compromiso social, procedió a donar, no solo a la Facultad de Ciencias Agrarias, sino tiempo antes lo hizo para los jesuitas y otros sectores sociales.
Un hombre admirado y apreciado por los ciudadanos roseños, considerado un verdadero ícono de las tradiciones, no solo por su actitud y conducta, sino por su forma de vestir en los acontecimientos ciudadanos.
En el acto de homenaje a nuestro ilustre, el Director del establecimiento educativo universitario, Ing. Blas Albizo no ahorró palabras de agradecimiento hacia nuestro ilustre. Explicó que los acompaña desde diciembre de 2005.
“Desde que llegamos a Santa Rosa alguien nos albergó en Santa Rosa y ese fue “Don Miancho”.
Cumplir 90 años es difícil, más aún cuando el mismo es un hombre racional, intelectual, lee bastante, labra la tierra, lo cual nos seduce a los agrónomos. Al despuntar el alba él sale hacia su chacra, un señor formidable a quien nunca le vimos enojado·, indicó.
“Estar en estas tierras para nosotros es una bendición, parece ser que Dios salpicó con agua bendita estas tierras y parece ser que Don Miancho dejó esa bendición y lo sigue haciendo. Cuando alguien nos pregunta que nos regaló Don Miancho y mi respuesta es “todo”. Es más que suficiente para que dignifiquemos su figura como persona”, agregó.
Finalmente leyó un pergamino con el siguiente texto: “Universidad Nacional de Asunción. Facultad de Ciencias Agrarias. Filial Santa Rosa Misiones”. Don Aureliano Ramírez. Hoy es una fecha muy especial para volver a reconocer todos tus esfuerzos y dedicación para con nosotros, porque a través de los años que Dios te ha concedido hemos aprendido de ti a amar la vida, a tener una esperanza y a atesorar la crianza con la fecunda tierra de Sangurí. Por eso, esperamos tenerte por muchos años más a nuestro lado y a desearte hoy y siempre toda la felicidad del mundo. Feliz cumpleaños son los deseos de la comunidad universitaria de la Facultad”. 24 de marzo de 2012”.
Nuestro ilustre también se dirigió a los presentes en la oportunidad y dijo: “Me siento profundamente emocionado, rebosando de alegría, rodeado de un jardín lleno de flores, eso me enorgullece y les doy mi abrazo. Estoy dispuesto a acompañarnos en todo momento y en todo tiempo”.
“Don Miancho Ramírez”: un Karaí guasú, un hombre a carta cabal, un agricultor probo, autodidacta, comprometido con el desarrollo de Misiones, méritos suficientes para que aún en vida se lo incluya entre los “Cien Hombres y Mujeres de Misiones que hicieron historia”.

viernes, 20 de abril de 2012

Ilustre No. 96- Zenón Cabrera de Ayolas. Ilustre No. 97- Delfino Bower de Santa Rosa. Estamos terminando el trabajo paso a paso... Obra: "Cien hombres y mujeres de Misiones que hicieron historia".


96-       Zenón Cabrera (Nonon). Ayolas: Las jornadas de Misiones tiene a sus hijos que con su talento aportan su cuota para la convivencia ciudadana. Las noches de canto y bohemia, las serenatas y más aún otras expresiones artísticas como los grandes festivales tuvo a humildes pobladores que superando los obstáculos captaron la atención de los asistentes y su figura proyectaron aún más allá de los límites de sus distritos.
Este es uno de esos casos. Fueron las frescas aguas del Río Paraná de la ciudad de Ayolas los testigos de su nacimiento, ocurrido en fecha 1 de junio de 1931 hijo de José Cabrera y Martina Esquivel, siendo el último de 9 hermanos.
Don “Nonón” rápidamente se ganó su espacio en la sociedad ayolense. Su proyección como artista popular de peñas y encuentro de amigos hizo que desde muy pequeño se destacara en la música, aprendiendo el talento “de oído” tal como gusta decir a este tipo de músicas, al diferenciarse de quienes han fijado la enseñanza a través del estudio sistemático de la misma.
Su fama rápidamente superó los límites de la comunidad ayolense y en varias oportunidades fue contratado para ir a actuar en festivales artísticos que se realizaban en ciudades argentinas como Ituzaingó y Corrientes capital. Según el testimonio que nos envió Petrona Yolanda Sanabria Amarilla, quien propuso igualmente su nombre, siendo aceptado plenamente para éste trabajo.
El ilustre de este segmento afirma durante la entrevista con nuestra colaboradora que inclusive lo quisieron llevar a actuar en Buenos Aires, pero por motivos particulares desistió de la idea. Eran otros tiempos donde el aislamiento, la distancia y otros elementos influían en el ánimo de la persona. Quizás ello le jugó una mala pasada a nuestro músico popular.
Hoy en la plena vivencia de la tercera edad, recuerda con nostalgia los momentos alegres y aquellos que no lo son, que le cupo vivir. Añora a sus amigos y compañeros que partieron a la eternidad, como igualmente a su esposa de los últimos treinta años a quien vamos a referirnos en unas líneas más abajo.
Su repertorio incluía el canto de temas en castellano y guaraní. Se mostraba muy afecto para el acompañamiento de otras personas, ya sean varones o mujeres. Su calidad humana, su siempre buena predisposición y su deseo de salir adelante hacía que la sociedad ayolense de aquel tiempo, permanentemente lo convocara para las noches de bohemia y serenatas. Inclusive el tour algunas veces duraba tres días consecutivos, acompañado por el acordeonista don Valentín Espínola.
Luchador, infatigable, valiente, corajudo, construyó su humilde vivienda con sus propias manos. Así, se internó en las selvas ayolenses, comenzó a elegir algunos árboles y comenzó a trabajar. La característica de la vivienda, muy similar a las tantas apostadas en los barrios populares de Ayolas denota el correcto uso de la madera, para lo cual, nuestro ilustre contó con la cooperación de algunos amigos. Por demás está decir que las jornadas culminaban con “mbarakapú”.
Forjó una guitarra con sus propias manos, el cual hoy en día no puede ejecutar más por que fue víctima de dos derrames cerebrales, lo cual le ha afectado la memoria y la movilidad de sus miembros.
Hoy a sus 81 años se encuentra en un estado de salud estable, con buena lucidez. Siente pena por no haber podido sacar fotos en ese tiempo, pruebas de jornadas inolvidables que le devuelven la vida.
Encontró a la mujer de su vida en la antigua San Luís, hoy General Delgado. Cuenta que era una hermosa mujer blanca de unos 30 años. El flechazo fue casi automático. Es así, que al verla, dijo quererla para su esposa. No titubeó en hablar con su padre y sin conocerla antes de ese día, se casó. Se llamaba Estanislaa Villalba, Ña Tani con la cual tuvo 4 hijos.
Aquel flechazo duró treinta años, ya que convivieron casi toda una vida. El 21 de diciembre de 2011 falleció a los 65 años de edad,  aquejada de una dura enfermedad.
“Muchas cosas más hoy no recuerda, por la misma edad y la enfermedad que le había tomado, pero es lo que pude rescatar de este humilde señor, olvidado por la sociedad de Ayolas, muy injusta, que hoy debería de ser una persona ilustre dentro de la comunidad”, concluye el testimonio de Petrona Yolanda Sanabria Amarilla, fundamental para rescatar al protagonista de esta historia.

97-       Delfino Roberto Bower Romero. Santa Rosa. Nació el 17 de Diciembre de 1896 en Monte Caseros, provincia de Corrientes Argentina. Sus padres fueron Walterio Bower, un gentleman inglés e Inocencia Romero, argentina. Del matrimonio solo nació un hijo que se radicó en Paraguay. Llegaron al país cuando nuestro ilustre tenía solo tres meses de edad.
Criado en las cercanías del Arroyo Sangurí, disfrutó de su niñez, aprendiendo las primeras letras con una profesora particular, donde igualmente fijó las primeras operaciones matemáticas.
Llegado a la adolescencia, fue un gran amigo del ilustre arpista misionero José del Rosario Diarte, quien formara parte de nuestra obra “Los 200 misioneros ilustres del Bicentenario del Paraguay”. Con José del Rosario organizaban peñas en distintas ciudades, llevando el standarte de la amistad y la sana diversión.
De aquel tiempo data la célebre inspiración de la clásica “Carreta Guy”, hermosa pieza musical de José del Rosario Diarte que hasta la actualidad es muy solicitado por propios y extraños.
Se unió en matrimonio con Adriana Gómez con quienes tuvieron trece hijos: Roberto (+), Benicio Cristóbal “Neneco” (+), Juan Walter “Juancho”, Mario “Tato”, América (+), María Doris “Chiquita”, Sady Agustina ”Pitu” (+), Ofelia ”Toti”, Bella Ines “Ñeca” (+) , Domingo, Horacio (+), Jorge (+), Chiquita (+).
Ellos contaban con 12.000 has. de tierra en la zona de la compañía Ypucu y se extendía hasta la naciente del arroyo Pikyry en la jurisdicción del municipio de Santiago, convirtiéndose posteriormente en colonias agrícolas que ahora forman parte de diferentes municipios de Misiones.
Cuando los clarines de la Guerra del Chaco hacían escuchar su lacónico sonido, nuestro ilustre cooperó con otros ganaderos de la zona con el aporte de caballares y ganado vacuno.
Deportista a carta cabal, inculcaba a los trabajadores de su estancia a la práctica del fútbol. Dicha distracción hizo que el 2 de mayo de 1915 la motivación llegara al casco urbano y así se fundara la Sociedad Sportiva Hércules Club, emblemática institución deportiva, decano del Futbol Misionero. Fue el Socio Número 1 de la institución. Propuso la insignia y los colores del club, inspirándose en sus raíces inglesas.
En 1950 fue Presidente de la Junta Económica Administrativa. En 1960 presidió la Junta Vial, cooperando activamente en el mejoramiento de los caminos vecinales que unía al casco urbano con las compañías.
En materia política, se desempeñó como miembro de la Seccional Colorada de Santa Rosa. Gran colaborador de los acontecimientos sociales, impulsó tareas de mejoramiento social. El testimonio de Don Miancho Ramírez, contemporáneo suyo, respalda lo afirmado.
“Don Delfino era una persona que era capaz de dar todo a las personas que mas necesitaban, generoso, amable, servicial, siempre realizaba obras en su comunidad, prefiriendo el anónimo impulso de las tareas, demostrando una humildad admirable”, indicó.
Por su parte, Anamely María Sotelo Bower, bis nieta del ilustre de referencia y cuya tarea fue fundamental para el presente trabajo, explica “mi bis abuelo dejó descendientes que luego se proyectaron a nivel nacional. Entre ellos resaltan su hijo Mario Bower “Don Tato”, Miembro en la creación de la Junta Departamental de Misiones en el periodo 1993-1998, su Hijo Juan Walter fue miembro de la Junta Municipal en Santa Rosa Mnes durante el periodo de 5 años, nieto Walter Bower, Diputado, Ministro del Interior, Ministro de Obras Publicas, entre otros”, concluyó.
Falleció el 5 de enero de 1973 en su domicilio particular de Santa Rosa, siendo el patriarca de una tradicional familia roseña, cuyos miembros hasta la fecha se desempeñan en diferentes ámbitos de la sociedad.

El moñai de la Laguna San Isidro de Santiago Misiones.

            Santiago es una hermosa ciudad. Apacible. Bella. Encantadora. Mágica. La originaria Yvyty Rokai Roke, como toda población je...