Justicia de Paz fuerte es la clave para garantizar el acceso a la justicia para todos.

& Artículo publicado en la Edición No. 3 de la Revista "Misión es Justicia". 

Desde tiempos remotos la convivencia social fue el motivo de reflexión de los pensadores, discusión de los gobernantes y expectativa de la población en general. Los romanos paralelamente a su expansión como potencia, iban desarrollando un sistema que hasta la fecha se erige en motivo de estudio profundo de los investigadores de las ciencias jurídicas.
                Pasaron siglos y la esencia sigue siendo la misma: como garantizar a toda la población el “acceso a la justicia”. Esa es la clave. Por ello, todo emprendimiento renovador es bienvenido. Ello, a pesar de la desconfianza natural que se observa de parte de la estructura, hacia cualquier método alterno a resolver los conflictos.
                En nuestra Circunscripción Judicial existen esos métodos alternos. Desde la Oficina de Mediación, hasta la implementación del Programa de Facilitadores Judiciales son interesantes desde el punto de vista de acceso a la justicia. Esa conclusión coincide con la mayoría de las exposiciones del Primer Encuentro Nacional de Justicia de Paz y Faltas que se realizó el 10 y 11 de junio pasado en la ciudad de Resistencia Chaco Argentina.
                Ahí, se ratificó que el Juez de Paz asegura la convivencia pacífica en determinados poblados por su cercanía e inmediación. En el Juzgado de Paz no se forman largas colas, no se necesitan abogados patrocinantes y varios casos se resuelven a través de las formas alternativas los conflictos.
                La Dra. Patricia Bermejo, camarista de la ciudad de La Plata en su brillante exposición afirmó que en toda Latinoamérica se están pensando en esas formas alternas. En Ecuador se recurren a Jueces Tribales, en Perú a través del proyecto “La Justicia en Comisarías” y en la Argentina, algo que particularmente me sorprendió la discusión fue: “Justicia de Paz Lega o Letrada?”. Particularmente le interesó cuando le hemos explicado con la colega de La Colmena, el sistema de los Facilitadores Judiciales que con éxito se implementa en nuestro país. Paraguay está en la vanguardia en la región en cuanto al citado Sistema.
                La Justicia de Paz es la puerta de acceso a toda la población. Eso es indudable. Por ello, se debe potenciarlo. Se debe tener una Justicia de Paz fuerte. No débil, como es la característica en varios países de Latinoamérica. Ello se fundamenta, en el hecho que la justicia de paz es la que carga con los conflictos de carácter social más inmediatos: violencia doméstica, problemas laborales (caso de empleadas domésticas y jornaleros), se lucha contra pautas culturales muy fuertes y todo ello nos debe orientar hacia un cambio de paradigma.
                El cierre de esas jornadas, estuvo a cargo del brillante ex Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Argentina, Dr. Rodolfo Vigo. El mismo señaló: “Lo justo es mucho más que el derecho y el Derecho es mucho más que la ley”. Por ello, la Justicia de Paz, que carece de una Ley de Procedimientos actualizada (data de principios del siglo pasado) y la mayoría de las normas que rige su funcionamiento se encuentran atomizadas, debe replantear su dinamismo. Ello orientará hacia el fortalecimiento de la paz y la democracia, el acceso a la justicia, elevará la calidad de vida porque se procederá a garantizar los derechos de los más débiles, quienes de esa manera se sentirán protegidos por el esencial poder de un sistema democrático: el Poder Judicial.

26 de junio de 2010.

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