“Primer problema: el hambre. ¿Creéis que no hay hambre en el Paraguay? Hambre aguda como en las calles de Berlín o de Londres, quizás no. No estamos aún bastante civilizados como para eso. Pero, hambre crónica y alimentación insuficiente, ¿qué duda cabe? Los paraguayos no comen lo indispensable. Se puede asegurar que en estos momentos de miseria nacional las cuatro quintas partes de la población se nutre de frutos silvestres. Hasta qué extremo habrá llegado este mal que todo el mundo oye tranquilamente esta frase, “se mantiene de naranjas”. ¡Naranjas! Es decir, agua con unos centésimos de azúcar. Los campesinos se llenan el vientre de agua y de gachas. Tienen a su favor un elemento positivo: el aire puro que les llena la sangre. ¡Esta gente no trabaja, no produce!, gritan los patrones defraudados. ¡Lo que ocurre es que hace muchos años que no comen!”
El Capitán Salinas y mujeres con vestimenta de la época. Foto: Edmundo Joel Oviedo. El 25 de noviembre de 1916 acontecía en San Ignacio Guazú Misiones un hecho que marcó la historia de la ciudad y tuvo consecuencias impredecibles. Fue el reto a duelo entre el Capitán Eliseo Salinas y el joven Miguel Ramirez en pleno casco histórico de la ciudad, en la intersección de las actuales calles Vicente Ignacio Iturbe y Julio Pérez. Con la direccion de Koki Ruiz se recreó aquel acontecimiento y ésta es la versión del reconocido artista ignaciano: "El día de ayer se cumplió exactamente un siglo, entre las casa de don Marcelino Centeno y Casimiro Fornerón, esta última entonces habitada por don Benito Ruiz y actualmente propiedad de la familia Acosta Llano, dos hombres se batirían a duelo; suceso que cambiaría el rumbo de la historia ignaciana a tal punto que se podría hablar de un antes y un después de este evento". El hecho tuvo como marco una fiesta realizada ...
Comentarios
Publicar un comentario