viernes, 17 de diciembre de 2010

Reseña histórica realizada en la inauguración oficial del Palacete Municipal. (hace minutos)

    Nuestra ciudad que cumple 401 años de historia fue administrada paso a paso por sus hijos de acuerdo a su circunstancia y su tiempo. Es así, que me encomendaron hilar los sucesos más resaltantes de los últimos 101 años en nuestra ciudad y que tengan el respaldo de fuentes históricas. En ese sentido, nuestra principal fuente constituye el Libro de Actas de las sesiones que semana a semana realizaron los ediles municipales desde aquel lejano 15 de junio de 1909 hasta la fecha, como también recurrimos a fuentes testimoniales, documentales, publicaciones periodísticas y conocimientos adquiridos como ciudadanos del distrito.

    Nos impulsa además del amor hacia nuestro terruño, la histórica fecha que hoy estamos viviendo, donde somos partícipes de la inauguración de una casa propia con todos los matices de modernidad. Indudablemente uno de los más innovadores edificios comunales a lo largo y ancho del Paraguay profundo con olor a polvo y sudor de su gente. Pero para llegar a éste paso transcendental como municipio, nuestros ancestros han vivido largas horas de vigilia, donde igualmente la pasión hacia el San Ignacio Guazú hizo que como cualquier humilde compatriota nuestro, comenzara sus días viviendo en casa ajena, se vaya mudando de local en local, haya pagado el alquiler, hasta llegar al sueño del techo propio unas décadas atrás e inaugurar un edificio como el que estamos pisando hoy.

     Hace ciento un año atrás, en 1909, la Municipalidad funcionaba en un local alquilado. No teníamos local propio como gran parte de los cuatro siglos de nuestra existencia. Por eso es importante recordar la sesión del 15 de junio de 1909 donde los integrantes de la Junta Económica Administrativa Patricio Ruiz Días, Nicolás del Puerto y Juan Guerra aprobaron el alquiler de un local para el funcionamiento de la Municipalidad por 25 pesos mensuales por el plazo de un año.

  En la sesión ordinaria del 11 de noviembre de 1909, todos los integrantes de la Junta Económica Administrativa, al encontrar dificultades para la construcción del piquete municipal, proceden a presentar su renuncia colectiva, elevando la decisión al Ministro del Interior de la época para que se proceda a convocar a nuevas elecciones. Firman el Acta los mismos ediles citados precedentemente.
               
  El 27 de mayo de 1914 las autoridades del municipio integrado por Patricio Ruiz Díaz, Enrique Frutos, Benjamín Ruiz Díaz y Benito Ruiz ordenaron proceder a la compostura del terraplenado del Arroyo Yhaca, nombre histórico por el cual es conocido uno de los cursos hídricos de la ciudad y que proponemos su recuperación porque forma parte de la identidad de nuestro pueblo.

   El 13 de marzo de 1915, Nicolás del Puerto, Felipe del Puerto, Federico del Río y Ciriaco Pérez como noveno punto de las resoluciones adoptadas, ordenan destinar la suma de cincuenta pesos mensuales para el pago del alquiler del local donde funcionaba la Municipalidad. Cuatro meses después, el 3 de julio de 1915 en el cuarto punto de las resoluciones resuelven trasladar la oficina municipal por conveniencia de alquiler a otro local.

   El 27 de noviembre de 1915 los miembros de la Honorable Junta Municipal en el punto 4 de las resoluciones solicitan al Jefe Político de la comarca dos caballos para el servicio del cuerpo legislativo. Es el primer acta donde se utiliza el término Honorable Junta Municipal.
               
   El cuidado de la cosa pública y el celo de los concejales por no permitir cualquier atisbo de conductas deshonrosas se reluce a partir de la lectura del Acta del 1 de diciembre de 1918 donde el Presidente de la Junta Municipal de San Ignacio Enrique M. Frutos en forma vehemente comenta un acontecimiento que involucraba al Secretario del Municipio de aquel entonces, quien interpelado por el cuerpo legislativo municipal, finalmente se vio obligado a renunciar por decoro y delicadeza, habida cuenta de la grave falta cometida. Eran los tiempos donde el honor y la palabra empeñada era el paradigma que regia en las relaciones sociales.

    En la sesión del 23 de Octubre de 1919 por primera vez aparece el deseo de parte del Presidente de la Junta Municipal de la época Enrique Frutos de construir un local propio para la Municipalidad de San Ignacio. Propuso Frutos que se proceda a la habilitación de una caja de ahorros en el Banco de España y Paraguay a la orden de la Junta Municipal con tan noble objetivo. La moción fue aprobada por unanimidad por los los miembros Benito Ruiz y Francisco Navarro.
               
      La historia de los nombres de nuestras calles también tiene impregnado el sello del paso del tiempo. Así, el nombre de la calle que se encuentra al sur de la plaza San Roque según se desprende del Acta de la Sesión del 5 de Junio de 1920 era “Calle Oriental. Nombres de otras calles de la época y extraídas del Acta del 12 de Junio del mismo año: San Juan, Madrigal, S. Fernández, San Juan Bautista, Caballero, Centro, San Pablo, Iturbe, Ministro Sosa, Calixto Gill, San Ignacio, Gral. Aquino y 25 de noviembre.
               
     San Ignacio a través de sus representantes comunales también estuvo presente en actos solidarios cuando otras ciudades lo necesitaban. Así, en el Acta del 5 de octubre de 1926 los ediles Pedro A. Fariña, José Basili y José del Puerto resolvieron brindar los pésames a las familias encarnacenas afectadas por el temporal, formar una comisión de damas encargadas de recolectar enseres para destinar a los compatriotas encarnacenos. Conformaron la comisión Concepción R. de Frutos, Nicolasa de Romero, Cándida P. de Ruiz y Griselda E. vda. de Centeno.
               
    En la sesión ordinaria del 3 de setiembre de 1927, los miembros José Basili, José del Puerto y Juan Bernal deciden modificar los nombres antiguos de las calles de la ciudad, quedando desde aquel tiempo y algunos incluso hasta la fecha con el nuevo nombre. También comenzaron a denominarse las nuevas calles y que no tenía sus nombres hasta dicha fecha.
               
   Es así que nacieron las calles Lomas Valentinas, Boquerón, Cerro León, Tacuarí e Ytororó, Curupayty, Tuyuti. Mantuvieron sus nombres San Ignacio, 25 de noviembre, Gral. Caballero,
               
   Por su parte, las calles que cruzaban de este a oeste pasaron a denominarse Estero Bellaco en sustitución de Madrigal, San Juan fue cambiado por Coronel Bogado, San Pablo por Fulgencio Yegros, Oriental por Independencia y Senador Granada por Gral. Aquino.
               
   En la sesión ordinaria del 11 de octubre de 1927 en el punto 10 del acta la presidencia informa que el local de la Municipalidad se trasladó hasta la casa de Simón Ramírez y que el alquiler será a partir de dicha fecha de doscientos pesos mensuales. En la misma sesión, los ediles José Basili, José del Puerto y Juan Bernal tratan sobre la fundación del decano del fútbol ignaciano: el club 31 de Julio. En efecto, en el punto 13 del acta señala cuanto sigue: “la presidencia manifiesta que en éste pueblo se ha fundado recientemente una asociación deportiva denominada 31 de julio FBC habiendo dispuesto su CD a uno de sus dirigentes para que de enseñanza gratuita de enseñanza en la Escuela local y a los niños de éste pueblo. Que es deber de la municipalidad colaborar en todo orden a la difusión del sport y hace mención que la municipalidad ayude pecuniariamente a dicha naciente entidad, resolviéndose donársele por una sola vez la suma de 300 pesos fuertes.
               
  En nuestra ciudad también se practicaron otras ramas del deporte. Así, a principios del siglo pasado, el tenis era una actividad normal. Ello se desprende del Acta de la Junta Municipal de fecha 10 de octubre de 1929 por el cual se aprueba la solicitud del “Law Tennis Club” que solicitaba una pista de tenis para la práctica de dicho deporte, lo cual fue aprobado por las autoridades municipales de entonces.
               
 En la sesión del 15 de abril de 1932, los miembros Nicodemus Ruiz, Francisco Maidana, Clementino del Puerto y Osvaldo Guirland resuelven a propuesta del concejal Del Puerto se honre la memoria del Cap. Justiniano Rodas Benítez héroe de la Guerra de la Triple Alianza. Así, se modifica la calle denominada entonces Iturbe por Cap. Justiniano Rodas Benítez y la de Coronel Bogado por Vicente Ignacio Iturbe.

 En el año 1933 la Junta Municipal concede la ocupación al Club Deportivo Dos Bocas de la fracción del terreno de propiedad municipal, ubicado en la Manzana 142 actual de la ciudad. Avenida Santo Domingo, calle sin nombre. Lote en forma triangular. Dicho sitio histórico permanece intacto hasta la fecha y el Club Dos Bocas fue escenario de grandes acontecimientos nacionales, donde incluso San Ignacio obtuvo su único título en futbol de salón en el año 1974.

 El 27 de enero de 1935, los miembros Nicodemus Ruiz, Francisco Maidana, Osvaldo Guirland y Casimiro Duarte resuelven encomendar la tarea de dirigir los trabajos de compostura de caminos en los lugares donde fueran necesarios a cargo de prisioneros bolivianos destinados en nuestro pueblo, debiendo el mismo encargarse de efectuar los gastos necesarios para la mantención de los mismos, que sean necesarios ocuparlos para la mantención de los caminos, lo que serán abonados por Tesorería Municipal.

 La firma del tratado de paz con Bolivia no pasó desapercibido para nuestras autoridades del municipio. Es así, que en sesión celebrada en la misma fecha de la firma del tratado, una parte del acta afirma: en conocimiento de haberse firmado en el día de hoy en la ciudad de Buenos Aires el protocolo de paz, por unanimidad se resuelve enviar un mensaje de adhesión y felicitación al Sr. Presidente de la República y al Gral. de División José Félix Estigarribia. Fue el 12 de junio de 1935.

 Desde el año 1955 comienza la era de los Intendentes Municipales. La Junta sigue, pero ya como un organismo exclusivamente legislativo, de acompañamiento y control a la gestión del Ejecutivo comunal. San Ignacio tuvo siete intendentes municipales nombrados por Decreto del Poder Ejecutivo, seis de los cuales ejercieron el cargo y uno que no pudo asumir por circunstancias que no corresponden analizar en una semblanza histórica. Cinco fueron electos en forma democrática por voto directo de sus ciudadanos hasta la fecha. También en la historia de nuestro municipio se tuvo un interventor.

  El primer intendente municipal de la ciudad fue Antonio Ruiz Peralta entre los años 1955 a 1956. Con su asunción al cargo, el local municipal ya se encontraba funcionando en el mismo sitio de hoy. Lo sigue Paulino Galarza desde 1956 a 1959. El tercero Constantino Llano Martínez de 1959 a 1964. Por testimonio del actual concejal municipal Humberto Llano se puede resaltar de la gestión de su tío Constantino Llano, quien era conocido como Kamba Llano, se pueden recordar varias acciones del mismo al frente del municipio. Entre ellos, el símbolo de su gestión: la admirable cantidad de plantas que se posee a la vera de las principales avenidas y calles de nuestra ciudad que nos sirve para seguir respirando un aire puro a pesar de la contaminación generada por el hombre. Le costó mucho trabajo al mismo mantener en pie esos árboles, ya que incluso se tuvo que recurrir a guardias policiales para impedir que en hora nocturna lo plantado sea destruido por los inescrupulosos que nunca faltan. Cada árbol a la vera de nuestras calles y avenidas del casco histórico de la ciudad, se debe al sueño y entusiasmo de un hombre: Constantino Llano.

  El Ministro del Interior de aquella época Edgar L. Insfran era su compadre. Circunstancias políticas hicieron que el Presidente Stroessner destituyera a Insfran y en consecuencia, todos los intendentes municipales del país identificados con el ex Secretario de Estado siguieron la misma suerte. Así, San Ignacio tuvo el primer interventor en toda su historia. El municipio fue intervenido y fue llegando hasta nuestra comarca Gorgonio Benítez, interventor nombrado por el Poder Ejecutivo. El mismo duró hasta el año siguiente, tiempo en que asumió nuestro cuarto Lord Mayor. Se trata de Don Juan Bernal Benítez de 1965 a 1976. Hombre culto, patriota, amante de la patria y de su pueblo, enfatizó su gestión en el ámbito educativo y cultural. Famosa era la representación donde el mismo Juan Bernal actuaba con calidad teatral espectacular del caso de Pastora Céspedes, aquella valiente mujer paraguaya, que por el amor a su hijo acudió al llamado de la patria para defender el Chaco vestida de hombre y salvando incluso de la ejecución en el frente de batalla al mismo.

  En el año 1965, durante la gestión de Kamba Llano se instala en nuestra ciudad la empresa Alemana Hosting, encargada del pavimento tipo asfalto del tramo Paraguarí Encarnación de la Ruta Internacional No. 1. Los mismos proponen hacer funcionar su taller en el local donde hoy inauguramos éste moderno edificio municipal. El planteamiento fue aceptado y las oficinas del municipio durante tres años se trasladaron a la esquina formada por las Calles San Roque y Cerro Corá, en el salón conocido en esa época con el nombre de “Nicolás Guasú cue”. Funcionó en el lugar hasta 1968, año en que volvió a éste sitio donde nos encontramos hoy, al desinstalar la empresa alemana todos sus talleres y trasladarse hasta Coronel Bogado Itapúa. Las actuales oficinas administrativas del Municipio, en el patio del lugar que hoy ocupamos, fueron convertidas en la Escuela de Comercio Pedro N. Brusquetti que funcionó en el lugar hasta 1981.

   El quinto Intendente Municipal de nuestra ciudad, fue el Prof. Florencio Centurión Marecos 1976 a 1987. Docente, brillante orador, un hombre formado en la ciencia y la cultura. Sus discursos en las celebraciones patrias eran de gran contenido, fácil interpretación y el uso adecuado de las palabras y la transmisión clara de las ideas que deseaba transmitir. Durante su periodo, el curso Probatorio de Ingreso de la Universidad Católica comenzó a funcionar en el edificio municipal, en el año 1982, con brillantes docentes universitarios entre las que se destaca el Dr. Vonoblock, el Dr. Pedro A. Sachero, el Dr. Enrique Sánchez, el Padre Valpuesta entre otros.

   El sexto Intendente Municipal fue Egidio Teodoro Ruiz Pérez de 1987 a 1989. Un hombre que marcó una etapa en la historia política de nuestra ciudad. De gran carisma, fue en principio nombrado por Decreto del Poder Ejecutivo en época de Stroessner y al producirse la apertura democrática en nuestro país, se convirtió en el primer Intendente Municipal electo por voto directo de los ciudadanos. Estuvo en el curul municipal en su primera etapa desde 1987 a 1989 y en la segunda desde 1989 a 1991.

   El 2 y 3 de febrero de 1989 un golpe de Estado remueve de la Presidencia de la República al Gral. Alfredo Stroessner y asume en principio provisoriamente por tres meses el Gral. Andrés Rodríguez. Unos días después del golpe, un decreto nombra como Intendente Municipal de la ciudad al Lic. Pablino Rodríguez Arias que no pudo asumir. Días después otro decreto ratifica en el cargo a Egidio Ruiz Pérez, quien siguió hasta 1991, no sin antes haber sido electo por voto directo, siendo el primer intendente en la historia de la ciudad electo a través comicios democráticos. Unos años después se convirtió en el primer ignaciano hasta la fecha que llegó al cargo de Gobernador de Misiones.

  El segundo intendente municipal electo por voto directo, octavo en la historia de la ciudad y el primer egresado universitario que llegó al cargo, fue el Lic. Crispiniano Mazacotte Martínez. El profesional de la contabilidad ejerció la jefatura comunal entre los años 1996 – 2001. Como símbolo de su gestión con gran participación ciudadana se inaugura la mayor cantidad de cuadras empedradas en la ciudad.

   Luego fue el turno del Lic. Ricardo Omar Yednazc Brítez, quien se desempeñó como Intendente Municipal entre los años 2001 – 2006. Docente universitario, intelectual, de gestión aprobada por varios sectores ciudadanos.

   El décimo intendente Municipal es el Dr. Amado Aquino Benítez, primer profesional de la medicina que se convirtió en Lord Mayor de la ciudad. Como símbolo de su gestión queda éste edificio municipal. Lejos, el más moderno y más lindo del departamento de Misiones. Las características arquitectónicas ya lo explicarán los técnicos en la materia, pero se encuentra entre los diez mejores edificios comunales de la República. Por mucho tiempo, Amado Aquino será recordado por la obra que hoy inauguramos y que por tal motivo éste acontecimiento se vuelve histórico.

   La próxima Intendenta Municipal de la ciudad será la Lic. Adelma Salas de Ruiz. Primera mujer electa en la historia de la ciudad como Intendenta Municipal. Igualmente, la primera dama que alguna vez ejerció el cargo de “esposa de un intendente” que llega al puesto otrora ocupada por su marido. Es la cuarta profesional universitaria que ejercerá la Jefatura del Municipio, ya que el primero fue Crispiniano Mazacotte Martínez, seguido de Ricardo Yednazc, Amado Aquino y ahora le corresponde a Salas de Ruiz.

   Los once intendentes municipales que tuvo hasta la fecha la comarca, seis de ellos designados por Decreto del Poder Ejecutivo, todos en la época de Stroessner y los cinco restantes electos en forma directa por voto popular corresponden a la Asociación Nacional Republicana, Partido Colorado.

                Finalmente, hoy, 17 de diciembre de 2010, estamos en un día histórico, una fecha en que los ignacianos nuevamente renovamos nuestro compromiso de fe en Dios y en la patria, pero principalmente en ésta nuestra patria chica San Ignacio Guazú Misiones en el que cada uno de nosotros ocupamos un lugar y un espacio, que a su vez es un compromiso. Por ello, en ésta fecha especial, a 48 hs. de la asunción de nuevas autoridades comunales que tendrán el deber de seguir engrandeciendo nuestro distrito y a una semana de la recordación del nacimiento del Niño Dios, podemos afirmar con el sano orgullo de quienes forjan su destino con el sudor de su frente, que aquí en la histórica cuna de los treinta pueblos jesuíticos, en la cuna del fútbol mundial, en la histórica capital departamental de Misiones, en la capital de la cultura paraguaya, estamos cumpliendo el sueño de tener una casa propia, el sueño de tener un techo propio y el sueño hecho realidad de ver que nuestro pueblo, nuestra comarca, nuestro municipio posee uno de los más modernos edificios de todo el Paraguay. Muchas gracias.

Facultad de Derecho UNP: universidad pública construida por todos!!!

Ahí está. Altiva. Presente. Desafiante. Radiante. Hermosa. Pública. De todos y para todos. La Facultad de Derecho de la Universidad N...