miércoles, 24 de noviembre de 2010

La campana que escuchaba Rafael Barret desde su refugio de Laguna Porä.

“Todas las tardes oigo la campana de la iglesia del pueblo. Campanita humilde, cuerda con telarañas, iglesia pequeña y pobre, que por no tener nada ni tiene cura. Cuatro o seis mujeres siguen el mes de María por éstas tardes de sol y rezan y después de cerrar con llave la Iglesia sonora donde no hay nada que roba, regresan gravemente”.

El moñai de la Laguna San Isidro de Santiago Misiones.

            Santiago es una hermosa ciudad. Apacible. Bella. Encantadora. Mágica. La originaria Yvyty Rokai Roke, como toda población je...