jueves, 3 de marzo de 2011

María del Socorro Palacios, la misionera que con Madama Lynch enterró al Mariscal y Panchito.

Madama Lynch.

16-       María del Socorro Palacios. San Ignacio. Enfermera de la Guerra del 70. Junto a Justiniano Rodas Benítez fueron los únicos oriundos de San Ignacio que acompañaron a Francisco Solano López en la diagonal de sangre. En Cerro Corá formó parte de la Escolta de Madame Lynch y en dicho carácter tuvo la misión de sepultar los restos de Francisco Solano López y su hijo Panchito López.
Dice Saturnino Ferreira Pérez en su libro: “Testimonios de un capitán de la Guerra del 70 Justiniano Rodas Benítez”, al transcribir el testimonio de éste héroe de la Guerra Grande en su pág. 73: “Madama Lynch con la bandera inglesa y haciendo valer su nacionalidad, solicitó a los jefes brasileros se le entregara el cuerpo del Mariscal y su hijo Panchito. El Mariscal había sido vejado salvajemente por la soldadezca. Ayudada por las mujeres de su Escolta María del Socorro Palacios, Mauricia Acosta, Nicolasa Sánchez y la heroína de Lomas Valentinas Juana Martínez, cavaron la fosa y sepultaron a ambos”.
María del Socorro Palacios marcó la presencia de San Ignacio Guazú en los momentos más trágicos pero valientes de la historia patria. Como símbolo de aquel valiente y heroico acto, Eduardo Galeano gran escritor uruguayo describe: “Ya no suenan los clarines, ni silban las balas, ni estallan las granadas. Las moscas acribillan la cara del Mariscal y le acometen el cuerpo abierto, pero Elisa (y las demás mujeres de su escolta, entre ellos la ignaciana María del Socorro Palacios) no ve más que niebla roja. Mientras abre la tierra a manotazos, ella insulta hasta este maldito día y se demora el sol en el horizonte porque el día no se atreve a retirarse antes de que ella termine de maldecirlo. Aquella noche, después de diez y seis años y cuatro hijos, él le decía que le quería”.
A unos metros, tendido semiconsciente se hallaba golpeado, el otro ignaciano: Cap. Justiniano Rodas Benítez, quien horas más tarde sería encontrado por la misma Palacios y otras mujeres, para luego ser llevado prisionero por los brasileros. Por su lucha en momentos heroicos, por haber sepultado a dos hombres grandes de la historia patria: María del Socorro Palacios también forma parte de nuestra galería de ilustres.

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