jueves, 14 de abril de 2011

Nuestra ponencia en el Foro Regional de Educación. Brillante participación de educadores.

Con la participación de educadores de los departamentos de Misiones, Ñeembucú e Itapúa se está desarrollando en el Salón Municipal de San Ignacio Guazú, el Foro Regional de Educación, con el tema: "Perspectivas y desafíos de la Región en el marco del Bicentenario". A las 11:30 hs. de ésta mañana nos cupo participar como disertante y ésta fue nuestra ponencia en la oportunidad:
En primer lugar, me parece sumamente interesante que desde el segmento educativo se propicie la sana discusión acerca del “tema social” más aún en el Año del Bicentenario que se erige en el momento más propicio para mirarnos a nosotros mismos con los aciertos y errores de las generaciones que nos antecedieron y nuestra misma generación. Evaluarnos y proyectar un futuro diferente.

Este año celebramos los doscientos años del Paraguay, pero sepan ustedes que estamos en la ciudad de 402 años de historia. Por ello, cuando hablamos de “las perspectivas y desafíos sociales de la Región en el Marco del Bicentenario” es importante partir desde nuestra misma circunstancia, aquel acontecimiento que no fue una mera casualidad, sino que nos dejó sellada una suerte histórica al cual no podemos renunciar, mucho menos condenarlo al desprecio y al olvido.

Es por ello, que hoy, estamos ante este Foro al cual tuve el honor de ser invitado por el Coordinador Departamental, el brillante compañero Isabelino Martínez y pretendo transmitir un claro mensaje de un grupo de pensadores locales que creemos que “desde nuestro lugar en el mundo” debemos defender nuestro pasado guaraní jesuítico, para desde ahí proyectarnos hacia los cuatro horizontes.

Ese es el primer desafío. Conocer quiénes somos, como somos y qué podemos llegar a ser. Comprender que somos por lo que fuimos. Con aciertos y errores, pero con la conciencia clara de saber cuál es nuestra ubicación y hacia donde deseamos partir.

Es conocer que rumbo tomar. Y comienzo con tres convicciones que deseo compartir con ustedes:

  • SE PUEDE enseñar con entusiasmo y compromiso...
  • y SE DEBE ejercer el oficio docente contribuyendo fuertemente a la construcción de un Paraguay mejor.
  • Por ello propongo la realización de permanentes foros, con estos y otros temas para una permanente articulación en encuentros zonales y que esto sencillamente no termine aquí y ahora.

Quiero iniciar con un marco de referencia, como encuadre o como enunciación de algún código que pretende primar en esta intervención y su posterior diálogo que espero se produzca, o “como haríamos lo que queremos hacer”. Y ese marco de referencia es que “los docentes debemos esforzarnos en nuestro trato mutuo y fundamentalmente en el aula a recrear, debatir e incluso discutir ideas. Y estas ideas –a su vez—relacionadas con el pensar y sentir de los alumnos y en relación a las realidades que vamos enfrentando en la construcción diaria de la vida.

Dice José Ingenieros: “Los pequeños espíritus, debaten personas; los espíritus mediocres debaten hechos y los grandes espíritus debaten ideas”.

Consecuentemente y en este marco, extiendo la pretensión de hoy a la convicción que ejercer (o compartir) en el aula el oficio de ser Docente de Ciencias Sociales, significa la irrepetible e indelegable oportunidad de debatir ideas con los alumnos a partir de sus inquietudes, de sus realidades y también obviamente, del recorrido de los contenidos de la enseñanza.

Y en ese sentido, en esta breve exposición pretendo reflexionar y luego debatir con los colegas, sobre el principal desafío de la enseñanza de las Ciencias Sociales. Ese mismo desafío que nos incrimina y tiende sobre nosotros el dedo acusador de la sociedad o de nuestra misma historia: cual es la necesidad de la CONSTRUCCIÓN DE CIUDADANÍA.

Esto pretende ser, al menos de mi parte, más que nada un mensaje de incentivo o de sentido a los docentes, UNAS IDEAS quizás, de un colega preocupado por el presente y futuro de la Patria que entiende que la docencia en Ciencias Sociales puede (y debe) contribuir en la construcción de un Paraguay más democrático, más inclusivo (solidario) y más hospitalario.

En tanto que aún la sociedad paraguaya no ha asumido ni comprendido, y consecuentemente no lo visualiza y menos problematiza, que somos una sociedad salvajemente conservadora, con la ironía de no tener tantas cosas que conservar y reproductora de exiliados económicos y de pobreza.

En éste punto, permítanme parafrasear a Ignacio Lula Da Silva, cuando aún era Presidente del Brasil: “La pobreza es la más eficiente y letal de las armas de destrucción masiva”.

Es por ello, que aprovechando este excelso auditorio, pretendo realizar tres planteamientos puntuales:

El primero de ellos es el “contenido y el compromiso”.

Aquí plantearía la importancia de insistir con los contenidos locales y regionales. A partir de la pregunta de “qué estamos produciendo los educadores”,  y haciendo la salvedad que la educación es (como todas las instituciones humanas y complejas) es una institución en crisis… pero crisis también es oportunidad. La misma oportunidad que alguna vez hemos pedido, se nos dio y hoy estamos acá debatiendo para mejorar. Siempre ir hacia delante. Jamás detenerse en la transformación positiva de nuestra sociedad.

Decíamos el 25 de setiembre de 2010 en la plazoleta del templo local en un evento con mucho contenido local, que esto es una batalla. “Y esta batalla lo ganaremos en los foros como éste, en las aulas y nuestros docentes y alumnos se convertirán en batallones intelectuales para construir una sociedad más justa y equitativa”.

Estamos proponiendo destacar el valor del conocimiento y del “re-conocimiento” en la construcción de la identidad de los grupos. Identidad que –en definitiva— es la base del sentido de pertenencia al medio primigenio; que conforma o determina a su vez el sentido de Patria que tanto promovemos en la escuela.

Una acotación: ¿Porqué de los grupos y no “individual”?... porque lo individual o el individuo es una abstracción. En la realidad no existe el individuo… el individuo (la persona) es en función de la construcción y afirmación de la interioridad (cultura) y como parte de una colectividad (mínima, la familia) que ha construido y sigue construyendo a través de la convivencia, el universo de rasgos, significaciones y conductas, esperanzas, dudas que la caracterizan… es decir la cultura.

Destacando el presente o generalizado sentido de Patria… que viene de la postdictadura… fue y en parte sigue siendo un sentido de patria chauvinista y frecuentemente patriotero… permítaseme el término con la siguiente salvedad: llamo patriotero (como a veces llamo politiquero a los políticos) como una degeneración o deturpación del noble sentido original, que es cuando se usa y actúa el compromiso original con altruismo, como servicio al semejante y a la humanidad…

¿Porqué la distinción?... Porque durante décadas se enseñó (con fuerza de tradición) que ser patriota era honrar los símbolos, jurar y morir por la Patria y –sobre todo--  obedecer al mandamás de turno y obviamente no contradecirlo ni preguntar … porqué él o ellos (los mandamases) se enriquecían “patrióticamente” y al mismo tiempo se multiplicaba la pobreza entre el resto de los (pasivos y obedientes) verdaderos patriotas en función que ellos serían los que van a poner el pecho cuando haya que dar la vida por la Patria…

¿Porqué esta distinción?... Porque la educación y sobre todo las disciplinas de las Ciencias Sociales tienen el deber, -son los escenarios “naturales” para- de ENSEÑAR (informar y hacer que el educando construya el conocimiento) el sentido, los objetos y objetivos de los deberes y obligaciones cívicas… que es el universo que denominamos CONSTRUIR CIUDADANÍA.

Este “construir ciudadanía” posiblemente es
  • el mayor y más noble sentido de servicio público de la educación media,

en tanto que es la más propicia y probablemente
  • la última oportunidad que nuestros jóvenes tienen para acceder al derecho básico de la educación… en tanto ocurrirán dos cosas:

Una: que la mayoría no tenga posibilidades de asistir a la Universidad…

Dos: que los pocos que accedan a la Universidad, los mismos tendrán como propósito aprender y dar cuenta sobre disciplinas especializadas o carreras sin el debido énfasis en contenidos de educación cívica y moral o sea ética.

¿Porqué es importante la enseñanza de ética en la educación media?... Porque es el único reaseguro para distinguir, comprender y verbalizar las múltiples observaciones y comentarios en aula, de “el bien y el mal” en situaciones cotidianas…

Quiero concluir éste primer punto, rescatando que en la historia de la patria, los héroes locales, verdaderos próceres nuestros, construyeron ciudadanía, en el marco de la construcción de una sociedad más justa. A ellos debemos honrar y valorar, dedicándoles el debido y merecido espacio de tiempo en nuestras aulas.

El segundo punto que deseo enfocar es el espíritu de la docencia de los Estudios Sociales.

Es absolutamente prioritario e impostergable vincular la enseñanza con la vida cotidiana.

Ninguna asignatura o cuerpo de ciencias de la educación media da la oportunidad y la obligación al docente, que las Ciencias Sociales… A través de ella, descubrimos nuestro entorno y nos descubrimos a nosotros mismos. No es una simple operación que lleva a la exactitud. Su valor justamente radica en su complejidad. A través de ella “vivimos la educación” como observación y aprendizaje de la vida. La Misión y la Visión de la enseñanza de Historia en nuestras aulas arrojan mayor claridad a la transmisión de éste pensamiento.

En conclusión, existe una referencia, una fundamentación, el peso del razonamiento, de la argumentación, del porqué y para qué enseñamos historia.

Y por último, quería plantear cual es la contribución de la enseñanza de las Ciencias Sociales al debate “del tema social o la cuestión social” que forma parte del temario del presente Foro.

Sabemos que el ámbito de socialización humana, desde la creación de la enseñanza colectiva, es justamente la educación formal como conocemos y ejercemos hoy, y que establece el Art. 3º, Ley 1.264/98…

  • “…el derecho de aprender y la igualdad de oportunidades de acceder a los conocimientos y a los beneficios de la cultura humanística, de la ciencia y de la tecnología, sin discriminación alguna.”

Esta puntualización es pertinente porque este “derecho de aprender” (que entiendo conlleva a la obligación de conocer) debería tener directo correlato en la articulación entre
  • el aprendizaje en aula de los contenidos curriculares de las ciencias sociales
  • con los datos de la realidad que POR DERECHO y POR DEBER los alumnos debieran manejar.
¿Porqué esta articulación?... Porque la enseñanza media y su importancia como oportunidad irrepetible para el educando, es también una oportunidad única para la comprensión de las realidades sociales propias-regionales,  cotidianas y –necesariamente- sin esta vinculación y obligada articulación estaríamos negando a los jóvenes un crecimiento intelectual mediante la sensibilización y si es posible concienciación, del medio en el que está inserto y dinámico en su carácter del SUJETO SOCIAL.

Esta formación del SUJETO SOCIAL viviente y activo en su medio no es ni más ni menos que la CONSTRUCCIÓN DE CIUDADANÍA… finalmente el gran desafío de la docencia de Ciencias Sociales”.

Permítanme recrear algunos ejemplos: Según una información aparecida en medios gráficos de la Capital… “El Departamento de Itapúa produce anualmente alimentos para 10.000.000 (diez millones) de personas…” Un tema de reflexión, análisis y seguramente debate en aula sería:

Relacionar esta información con nuestras realidades a partir de algunas preguntas, como ser:

1.- ¿Cuántos habitantes tiene el Departamento de Itapúa o Misiones? Y su relación con la cifra 10 millones personas que resalta en la información. ¿Cuántas veces la cantidad de habitantes de Itapúa o Misiones equivale a la cifra de la información? Consecuentemente… ¿cuántos años podríamos alimentarnos TODOS en Itapúa y o Misiones con UNA producción anual de alimentos en dicho Departamento?

2.- En la realidad y según datos oficiales (D.G.E.E.C.), ¿Qué porcentaje de pobreza hay en Itapúa y en Misiones? ¿A cuantas personas afecta y, consecuentemente, cuántas personas están afectadas o no en este rango?. Debemos comprender el significado real de términos como pobreza, exclusión, etc.

3.- Reflexionar sobre las razones de las asimetrías y relaciones respecto a la distribución de la riqueza.

Según una información, nuestro Paraguay es el segundo mayor exportador mundial granos de soja… ¿Porqué exportamos sin procesar?
Debemos reflexionar sobre las oportunidades al procesar en origen la materia prima (grano de soja) y compararlo con las posibilidades efectivas de creación de empleo, desarrollo industrial, agroindustrias, etc.

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Relato y reflexión de los motivos de la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay. Desarrollo industrial del Paraguay y ambiciones del liberalismo británico de entonces y su relación con la “soberanía alimentaria” de la actualidad, recordando que el 80% de los alimentos que consumimos habitualmente son importados; es decir, producidos por manufacturas extranjeras. Mayormente del Brasil. Quienes fueron nuestros héroes propios que combatieron en la injusta contienda bélica. Hasta que punto pudo considerarse guerra, cuando a Cerro Corá llegaron un poco más de centenar compatriotas cansados, harapientos, víctimas del exterminio al cual estaban condenados.

Finalmente, me parece absolutamente oportuno y necesario plantear que la CONSTRUCCIÓN DE CIUDADANÍA no puede omitir la militancia política como escenario o espacio y oportunidad de participación.

A fin de delimitar conceptos es importante precisar, en este contexto, qué es LA POLÍTICA. La política aquí entendida es: 1.- el servicio de organizar la convivencia; 2.- el arte de hacer posible lo que aparenta o aparece como imposible y 3: la magia de generar esperanzas.

Si reflexionamos estos conceptos, veremos que se puede y se debe MILITAR en política en y desde la participación vecinal (la cuadra, la manzana, el barrio), en organizaciones comunitarias, en las agremiaciones, en las confesiones (religiones, iglesias) y obviamente activar también en Partidos Políticos…

En el aula y desde el aula, los docentes de Ciencias Sociales debemos desterrar definitivamente el mito del “no te metas en política” porque eso equivalía a convertirse en caudillo para someter al semejante.

Y en la práctica y la necesidad cotidiana… me pregunto y dejo la pregunta a la concurrencia: ¿Promovemos la participación política de los educandos a través de las y los delegados de cursos, de los Centros de Estudiantes, de las federaciones distritales de estudiantes?... o seguimos manteniendo aquel sistema injusto y opresor, que no hemos creado, pero por acción u omisión hemos sostenido. Esa es mi interrogante final.

Muchas gracias.



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